sequero
pimenton de candeleda
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Un intenso y laborioso proceso de quince días y quince noches

Una vez recolectados y seleccionados los pimientos, se transportan en sacos al sequero y se extienden sobre el “zarzo”, donde les llega el humo de las lumbres de troncos de roble y encina, colocadas en el piso inferior, que los irá secando lentamente durante 15 largos días.

Para conseguir la uniformidad en el secado de los frutos se procede a realizar el volteo o rodeo de los mismos, operación muy difícil de ejecutar debido a las altas temperaturas y elevados porcentajes de humedad existentes en el interior del sequero.