sequero
pimenton de candeleda
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El intenso aroma centenario de un procedimiento artesano y tradicional

El profundo y característico aroma de nuestro pimentón, impregnado de toques de roble y encina, se debe a su especial PROCEDIMIENTO DE SECADO.

La familia Gómez-Núñez, propietaria de cinco sequeros centenarios, seca sus pimientos en estas construcciones con leña de roble y encina, mediante un procedimiento artesanal, muy largo y costoso, que dura 15 días y exige voltear los pimientos (“rodear” en el argot candeledano) durante el día y la noche hasta conseguir un secado uniforme.

Este procedimiento tradicional, que no ha introducido estufas, ni otros sistemas más modernos que pueden acortar el proceso y ahorrar leña, tiene como resultado el aroma tan estable y duradero que caracteriza a nuestro pimentón.